Como te sentirías tú si…

25 06 2008

Bienvenidos a la nave del misterio, kenchiadictos:

Hace muchos años, mis amigos y yo jugamos a un juego: describir la personalidad de cada uno de nosotros con un adjetivo. Bueno, en aquel momento no tuvieron duda alguna conmigo. Según ellos era bohemio puro y duro, y reconozco que no solo estaba de acuerdo, sino que me sentía orgulloso de ello, pero los años pasan y cambian a las personas. Hoy en día creo que me siento mas identificado con adjetivos como autocontrol (si, si, no os riáis) o políticamente correcto. Y ahora me preguntaréis… “¿y por qué nos cuentas este royo, David?… ejem… lalala… dancing in the moonlight… ejem, ejem… estoy esperando… ¡A ver coño, preguntádmelo! Bueno, pos da igual, contesto yo.

Quiero hacer uso de mi carácter políticamente correcto para explicar algo. Hace poco he escrito un post cuyo tema central era Alicante y sus particularidades. Ha habido gente a la que le ha parecido divertido, y esa era sin duda la intención. Para poder reírte de lo que te rodea, antes debes saber reírte de ti mismo, y eso es lo que intento, que todos podamos pasarlo bien con el uso de la ironía y diferentes perspectivas de la vida, pero en ningún momento pretendo ser irrespetuoso con nadie.

El caso es que, para los que no lo hayáis leido (que ya os vale, hombre), el post hablaba de las impresiones que algunas personas que vienen de fuera han tenido de esta ciudad al llegar aquí. Esto, unido a UN comentario desafortunado por parte de un amigo, ha creado cierta polémica. Reconozco mi error, puede ser que en ocasiones haya sido insensible y desconsiderado. Llego a un lugar nuevo, conozco un par de personas aquí que me reciben con los brazos abiertos y yo me dedico a achacar a su ciudad todo lo malo que me ocurre. Cuidado, esto no significa que me esté apeando del carro, todavía considero que hay ciertos aspectos de Alicante que son… cuestionables, pero lo cierto es que si consigo superar los escollos que se me presentan, pasaré aquí cuatro años y en vez de quejarme tanto y culpar de todo lo malo a esta ciudad (que sería lo fácil) debo aprender a ver su lado amable.

Quiero que quede claro que la opinión de 4 personas no es equiparable a la opinión general. Que cada lugar tiene sus cosas buenas y malas, y que quizá no haya sido todo lo justo que debía con Alicante. Tal vez una broma recurrente puede convertirse en una ofensa, pero desde luego en ningún momento la intención ha sido la de insultar a nadie, ni por mi parte ni por la de nadie, que si de algo puedo sentirme orgulloso es de tener buenos amigos, y sé que jamás dirían nada malintencionadamente.

Ayer por ejemplo, siendo objetivo, pude disfrutar la Cremá, mojarme, desahogarme insultando a gritos a los bomberos (es una tradición, no es que me diese a mi la venada eh)… Me lo pasé bien, muy bien; gracias también a Luis y su familia, que me ha caído muy bien. Pero pude apreciar, mientras estabamos entre la muchedumbre, que alguna peña aquí es algo más… ¿conflictiva? ¿maleducada? No sabría como definirlo, pero para que a mí mismo me diese ganas de ponerme borde con alguien, la cosa ya tenía que estar calentita. Eso es algo que hasta ahora no me había pasado, pero que tampoco todo el mundo es así; cierto.

El mensaje que quiero hacer llegar con todo esto es que creo que debemos darle la importancia justa a las cosas. Sí, seguramente no soy la persona más indicada para decir esto, yo también debo aprender, pero quiero lanzar un concepto optimista; que podamos interrelacionarnos aprendiendo los unos de los otros y reirnos de la vida, de lo malo y lo bueno. Todos conmigo: ¡Fuera malos royos! ¡Fuera malos royos! ¡¡¡VENGA; COÑO, TODO CONMiGO, OSTIA!!! ¡Ala, pos a la mierda! jajaja.

Por cierto, quiero aprovechar para dejar un mensaje subliminal (EL DÍA QUE FUI PUTA, EL DÍA QUE FUI PUTA, EL DÍA QUE FUI PUTA) uumm muy subliminal no me ha quedado ¿no? Bueno, pos da igual, ya os hablaré de ello.

Una última cosa, quiero dar las gracias a los que me estáis ayudando en la distancia: a Javi, a Ángel, a mi hermanico mayor, a David… y a los que estáis aquí conmigo. Muchas gracias. Para alguien que está acostumbrado a sentirse arropado por sus amigos, tener apoyo en los malos momentos es algo a tener en cuenta; ojalá no llegué el día en que os tenga que corresponder, porque significará que todo en la vida os irá como os merecéis, perfectamente.

Me ha quedado algo cursi este post ¿No? bueno, pos no os acostumbréis que en el próximo ya le daré caña a una ciudad nueva. Esperad, que saque del sombrero el papelito… a ver… joder que sombrero mas profundo (Sí, he dicho profundo pero no penséis guarradas, cochinos!!) Ya, bien, la próxima ciudad que recibira el latigazo kenchy es… música de tensión, por favor. Joder, la puñetera música, que siempre falla. Pos así yo no puedo. Ala, hasta otra.





ONCA (Organización Nacional Contra Alicante)

18 06 2008

Sí, sí, sí. Soy consciente. Sé que suena muy radical y que los que me conocéis estaréis pensado “Uy! Esto no es propio de David” Bueno, cuando decidí venir aquí para dar una paso adelante en mi propia personalidad era consciente de que cambiaría ciertas… ¿cómo decirlo? “actitudes” en mí, y sí, confirmado, me estoy volviendo ¡un puñetero radical! porque me temo que por mucho que intentó luchar contra ello… ¡¡Odio a una ciudad entera!! Pero quiero restituirme (restituir… bonita palabra) y por ello voy a hacer las cosas bien… (ejem, ejem):

Hola… me llamo David Martínez Amoedo y… ay que difícil es esto… soy radical.

¿La gota que colmó el vaso? Mi coche, sí, otra vez mi coche y la estúpida idea de que había sido abducido. ¿Por qué los alielígenas iban a querer abducir mi coche… pudiendo abducirme a mí? ¡Por favor, abducidme a mí! ¡a mí! ¡Sacadme de aquí! Ocurrió un fatídico Viernes 13 pero las consecuencias se hiceron esperar hasta el martes 17. La mañana había ido bien. Me pateé media ciudad yendo por muchas empresas a dejar curriculums acompañado por Toni (por cierto, hola Toni). Con Toni podría hacer un blog entero pero no creo que sea adecuado así que vamos a dejarlo estar ¿a qué sí? La comida fue muy bien, la tarde también… aproveché para pasar más tiempo con mi compañera de piso Giorgina, que al día siguiente se volvería a Italia después de seis horribles meses en Alicante (Anotemos: 1ª descontenta con Alicante). El piso estaba muy tranquilo porque mi otro compañero estaba liado por ahí con la novia que acaba de llegar (por cierto, Carlos, mi compañero de piso, 2º descontento con Alicante). A eso de las 8 y pico quedé con Rafa  para cosas nuestras que no vienen a cuento (uy Rafa! Tú sí que estás descontento, sí. 3º descontento, descontentísimo). Antes quise pasarme por mi coche para recoger el carnet que estaba dentro y… ¡Sorpresa! ¿Colega dónde está mi coche? Es curioso, por mucho que pasas por un lugar no aparece lo que en otro tiempo estuvo allí. Una vez di 3 o 4 vueltas comprobé que no, no estaba (eso sí, disimulando que tampoco conviene quedar de gilipollas ante los desconocidos que pasan, que con que lo sepan los conocidos llega).

El trayecto de vuelta a casa fue símpatico. Solo hacía pensar “no puede ser… al final ha pasado… ahora que creía que no corría peligro… a lo mejor miré mal… ¿y si vuelvo a pasar?” Por suerte para mí cuando esa pregunta rondó por mi cabeza ya estaba delante del ordenador diciéndole a Luis (Por cierto, hola Luis) “tio, mi coche ha desaparecido”. El mismo comentario le hice a Toni. El primero defendía la idea de que no podían haberme robado el coche porque estaba en una zona muy transitada. Eso me tranquilizó, el problema es que el segundo creía que esa zona no era amarilla, ni había señal que prohibiese aparcar, por tanto, según él, me lo habían robado. Vale, esa teoría no molaba tanto. Pero entonces… ¿Si según Luis no me lo robaron y según Toni no se lo llevó la grúa… qué otra cosa podía pensar yo que no fuera la abdución? De todos modos no tenía mucho tiempo para pensar en ello porque en cualquier momento Rafa vendría a recogerme. Aquí viene lo más surrealista de todo. Prácticamente fue entrar en su coche y empezar a partirnos el culo de risa. Evidentemente yo me reía por no llorar, pero por lo menos está bien tener alguien con quien reirte de las desgracias. La verdad es que gracias al señorito Abad la noche fue mucho más llevadera aunque he de reconocer que cuando se lo conté a Miss P. no pude evitar echarme a llorar. No creo que fuera solo por el hecho de perder el coche, si no más bien por todo lo que me ha pasado desde que estoy aquí. Una acumulación de todo. Por eso estoy tan resentido con Alicante, porque parece que todos los que venimos aquí por el motivo que sea lo tenemos difícil para sentirnos a gusto. ¿Y todos no podemos estar equivocados, no?

De todos modos no nos vamos a poner serios, que esta es una página para el entretenimiento psíquico y físico; físico por eso de que se mueven los músculos de la risa, no porque haya contenido sexual, que oye si alguien quiere… yo estoy abierto a todo tipo de sugerencias (vale, eso ha sonado algo puta, no iba con esa intención). Solo una última cosa, quiero aprovechar para dar las gracias a Luis, que ya es casi como mi hermano pequeño con función de coatch; a Rafa, porque me gusta pensar que estamos metidos en el mismo barco y que juntos lo sobrellevaremos y a Toni, que a pesar de todo, el tio tiene mérito y me hace reír. Espero poder teneros en mi vida para siempre de un modo u otro.

Por cierto, tranquilos; ya he recuperado el coche. Una llamada al depósito y listo. Bueno listo, listo para listo el ayuntamiento que me han hecho pagar 140 euracos y todavía no sé dónde ponía que estaba prohibido aparcar allí, que por cierto, es el mismo sitio donde he aparacado desde que llegué a esta… esta… ¡PUTA MIERDA DE CIUDAD! ¡ESTÁ PIIIIIIIIIII! Eso lo censuro que es muy fuerte y después Luis se me enfada por hablar mal de su ciudad. Lo siento Luis, no puedo evitarlo, pero tranquilo ya empecé terapia en radicales anónimos.

Así que nada, ya se acaban los examenes, estoy esperando que los de Galicia se dignen a hacer funciones de amigo que aquí el chico tiene mucho sentido del humor y mentalidad positiva pero una llamadita no vendría mal (por cierto, hola África, muchas gracias por tu correo) Nada más, me despido diciendo ¡ARRIBA LA ONCA y buenos alimentos!