EL DÍA QUE FUI PUTA

8 07 2008

Amigos todos (que religioso suena eso)

A ver, quiero confesaros algo, así que siguiendo en esta línea espontánea que he iniciado os digo… ave Maria purísima (ahora me decís: sin pecado concebida) Espera, espera… ¿sin pecado concebida? Es de este tipo de cosas que has oído mil veces pero nunca te paras a analizar… sin pecado concebida… que gilipollez de religión esta que gobierna medio mundo y no es capaz de aceptar que esta mujer folló, además pensé que ya había quedado claro que follar no es pecado, que eso ya es una idea retro de una parte conservadora de la iglesia (= a OPUS) (x cierto, hola opusistas… ¿opusistas? suena a pus)

En fin a lo que iba, quiero reconocer que hoy me apetecía escribir en el blog pero no creo adecuado contar lo que me ha pasado estos días así que… voy a hacer aquello que hace tiempo tengo pensado hacer: publicitar mi serie jaja. Pero como para muestra un botón, os dejare un fragmento del guión para que decidáis vosotros mismos que os parece y si debería decidirme a rodarla o no, porque la verdad es que no sé si debería quedarse en un proyecto escrito o algo más. Me despido ya, en breve espero poder actualizaros, si alguien quiere saber algo más, ya sabe donde encontrarme y si no lo sabe… que deje un mensaje aquí jaja. Un beso, ciao.

Sec 3 int día What searches?

Vanessa y Azucena hablan detrás del mostrador.

- AZUCENA: El señor Urzaiz es uno de nuestros mejores clientes y como tal recibe un trato preferente. ¿Cómo conseguimos buenos clientes? Haciendo bien la pelota. Memorízatelo. Si desagradas a un buen cliente, desagradarás a la puta de nuestra jefa y eso, creeme guapa, desagrada a todo el mundo, porque a la muy puta no hay quien la aguante enfadada. Venga, dilo.

Vanessa se queda cortada ante esa inesperada invitación a participar de la conversación.

- VANESSA: ¿Qué diga el qué?

- AZUCENA: Ya sabes, si lo estás deseando.

Vanessa se muestra tímida.

- VANESSA: Bueno… no se si es…

Azucena la ánima con energía.

- AZUCENA: ¡Claro que sí, chica! ¡Suéltate la melena!

- VANESSA: Es que…

- AZUCENA: ¡Descarga! ¡Libéralo!

- VANESSA: Está bien. Yo…

- AZUCENA: ¿Sí?

- VANESSA: Esto…

- AZUCENA: ¡Animo! Lo estás deseando. Dilo.

Lo grita con energía.

- VANESSA: ¡Tienes una mancha de barra de labios en los dientes! ¡Ay, que agustito me he quedado. Tenías razón.

Los que pasaban por allí con sus móviles y sus manos libres se detienen para mirarla con extrañeza. Azucena, avergonzada, se pasa el dedo por los dientes con cara de mosqueo.

- AZUCENA: En realidad, rica, no me refería a eso. Pero está bien, no te preocupes.

Vanessa habla tímida y extrañada mientras Azucena hace un ruido agudo en su intento por limpiarse los dientes.

- VANESSA: Entonces… No lo entiendo ¿A qué te referías?

Azucena eleva la palma de la mano en señal de que espere. Sigue haciendo ese molesto ruido poniendo muecas muy raras. Permanece así un largo rato, mientras Vanessa mira hacia todas partes algo avergonzada. El ruido se oye en toda la recepción. Por suerte en ese momento no pasa nadie. Después de un buen rato por fin se decide.

- AZUCENA: Me refería a que llamases puta a la jefa, para que veas lo bien que se siente una al decirlo.

Vanessa se corta.

- VANESSA: Pero es que yo… jamás he insultado a nadie.

Azucena comienza a reírse pensando que bromea.

- AZUCENA: ¿Va en serio? ¿Nunca has insultado a nadie? ¿Pero chica tu de dónde vienes, por favor? Está bien, pues hoy es tu día.

- VANESSA: No sé yo si…

- AZUCENA: No sé yo, no sé yo… ¡Niña, hay que lanzarse! Venga, dilo. Lo de la puta de nuestra jefa, no lo de mis dientes.

– VANESSA: Y si se entera.

- AZUCENA: ¿Cómo se va a enterar? Ella no está aquí. ¡Venga, no seas cría! ¡Ánimo!

- VANESSA: Está bien.

Carraspea como si fuera a cantar o algo. Se muestra muy indecisa. Su compañera por el contrario está expectante. La voz le sale mucho más baja de lo esperado.

- VANESSA: Puta.

Azucena habla decepcionada.

- AZUCENA: ¿Eso es todo? ¡Venga chica, tu puedes hacerlo mucho mejor!

- VANESSA: Está bien.

Se prepara como si fuera a competir en una carrera.

- VANESSA: La puta de mi jefa.

Está vez suena con mucho más convencimiento. Las dos parecen satisfechas. Vane se arranca.

- VANESSA: La puta guarra de los cojones de mi jefa. Que sí, que sí. ¿Te lo tengo que repetir? Que mi jefa es la puta entre las putas, que digo puta ¡La reina de las putas! Es tan puta que tiene que ir por la calle recogiendo los ovarios.

Azucena, algo sorprendida, intenta calmar a su compañera que parece haberse metido en el papel e ignora que toda la empresa la está observando.

- VANESSA: ¡Ay, de verdad, cuanta insistencia! No pasa nada, yo te lo repito. Si la puta de mi jefa quisiera afiliarse al “Partido Liberal Putero” no le permitirían entrar por sobrepasar la tasa máxima de puterío.

En ese momento entra Álex por la puerta. En cuanto se percatan, todos salen de allí, incluida Azucena.

- VANESSA: El día que mi puta jefa nació y su padre le pregunto al doctor si era niña o niño el médico ya le dijo “es puta”. Para nacer mas puta tendría que haberse follado a su madre desde el útero.

Álex habla seria.

- ÁLEX: Espero que tu jefa no te oiga decir esas cosas de ella.

Vanessa se sorprende. Ve que todos los demás se han ido. Se sonroja.

- ÁLEX: No creo que le gustase mucho saber que la has calado tan pronto.

Álex comienza a reírse de su propio chiste. Poco a poco Vanessa también se va soltando y se ríe con ella. Las dos se ríen juntas a carcajada limpia durante un buen rato. Pero de pronto Álex deja de reír y se pone sería. Vanessa se queda riendo sola, hasta que se percata y para progresivamente. Habla tímida.

- VANESSA: ¿Trabajas aquí?

Álex comienza a andar hacia un despacho con paso seguro. Habla sin mirarla, con soberbia.

- ÁLEX: Soy la dueña de esto, cariño. Soy tu puta jefa.

Álex cierra la puerta del despacho. Vanessa no hace el menor gesto, se queda totalmente estática y deja caer la cabeza en el mostrador, como si le acabasen de clavar un cuchillo en la espalda.

Os dejo aquí esta canción que ultimamemente escucho mucho…